Hablar con la verdad...
Tienes unos ojos tan profundos que cuando los veo fijamente no puedo evitar pensar que si lo sigo haciendo por más tiempo me voy a sumergir en tu interior, y así descubrire que es lo que sientes cuando me ves llegar y cuando me voy.
Encontraré la razón por la que me ves con una sonrisa cuando empiezo a contarte algo.
Entenderé el porque respiras mi olor y dices que te fascina.
Y al fin tendrá sentido que cuando te veo mis pies se despegan de la tierra y tu te conviertes en mi mundo.
Sabré porque tu sonrisa me cura, y me invita a ser feliz.
Y como tu olor me guía a tu lado aún sin verte.
Y no podré más que decirte la verdad, que eres todo lo que pensaba que solo existiría si lo hiciera la perfección, que me encanta ver tu rostro al despertar, que tus labios encajan con los míos como los de nadie más nunca lo harán, que tu cuerpo, tus manos, tus brazos y tu olor me reconfortan, me llenan de tranquilidad y me hacen creer que todo es posible.
Y tus ojos, ellos consiguen desnudar mi alma y hacerme ser quien siempre quise ser.

